sábado, 27 de junio de 2020

Récord de 38°C en un pueblo ruso al norte del círculo Ártico

Por  Enzo Campetella. Junio 22, 2020

Ahora es el turno del Ártico.  Anteriormente habíamos reportado de las altas temperaturas observadas este año, durante el verano del hemisferio sur, en el Antártico.  Also similar se está observando, ahora, en el hemisferio norte.

Desviación de las temperaturas sobre el Ártico con respecto al promedio, en los días alrededor del solsticio de verano.
 (Climate Reanalyzer)

La zona comprendida dentro del círculo polar Ártico sigue aportando datos asombrosos con temperaturas que llegan a ubicarse a más de 10°C respecto de los valores promedios. Este tipo de situación viene teniendo una recurrencia prácticamente todos los años en esta década, lo que permite analizar su relación con el calentamiento global.

Lo cierto es que ahora, un pueblo de Rusia registró una temperatura máxima de 38°C. Ese valor representa que la temperatura se ubicó 20°C por encima de los promedios para esta época del año. Se trata de Verkhoyansk, un pueblo de unos 1000 habitantes perteneciente a la república de Yakutia, en la Siberia y dentro del círculo Ártico.

Ubicación de Verkhoyansk en Norte de Rusia.
Fuente imagen: Wikipedia
Verkhoyansk ya tenía otros récord en su haber. Es el pueblo con mayor amplitud térmica de la Tierra. En invierno registra hasta -68° C, contra los valores en verano que ya habían llegado a 37°C. Ahora, con la nueva marca de 38°C registrada el pasado sábado 20 de junio, la amplitud térmica inter-anual es de 106°C.

El año sin invierno

El 2020 no es un año más para la meteorología en Rusia, ya que ha tenido un invierno excepcionalmente cálido. De hecho en ese país ya se habla de 2020 como el año sin invierno. De acuerdo a los datos estadísticos para esa región, la temperatura máxima promedio para esta época el año es de 19.9°C, muy lejos de los 38°C.

Estas temperaturas desencadenan otro tipo de resultados. Por ejemplo, una multiplicación de los incendios forestales. De acuerdo a lo reportado por EuroNews los incendios en latitudes por encima del círculo Ártico son cada vez más y de mayor envergadura. El problema para esta zona de Siberia es que lleva desde diciembre una secuencia de meses con temperaturas por encima de los promedios.

Esta ola de calor tan extensa, para muchos científicos es una muestra de la aceleración del cambio climático, que por la continentalidad del hemisferio norte se hace más visible en el Ártico.

La huella del cambio climático

Este tipo de situaciones pone en alerta al mundo científico porque expresa un escenario que se esperaba para las próximas décadas y no tan temprano. También detallado por EuroNews, Freja Vamborg, científica principal del Servicio de Cambio Climático de Copernicus señaló que "es sin duda una señal alarmante" y que las regiones polares están sufriendo cambios más acelerados que el resto del planeta.

En esta situación, lo inusual es la cantidad de meses que persisten anomalías más cálidas de temperatura en una misma región. Para los lugareños la alarma apunta a que esta nueva realidad pone en riesgo los hábitat que conforman el permafrost. Las cosas están cambiando demasiado rápido en el término de una vida humana.

Entre otras cosas, este calor extremo ha producido un adelantamiento de entre dos y tres semanas del deshielo. Esta pérdida de hielo anual y permafrost es un hecho complejo para Rusia porque la infraestructura petrolera se desarrolló sobre suelos helados que ahora pierden su estabilidad. Al mismo tiempo, la retracción del permafrost libera metano a la atmósfera que acelera aún más el calentamiento global.

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Adaptado de un artículo por  Enzo Campetella en meteored.com.ar. Junio 22, 2020

viernes, 12 de junio de 2020

Un agujero negro "imposible", o la naturaleza iterativa de la ciencia

Por Manuel Pichardo Marcano


Representación artística de un agujero negro en un sistema binario 
con una estrella de secuencia principal como nuestro Sol. 
Crédito de Imagen: YU Jingchuan, Beijing Planetarium, 2019

El sistema binario LB-1 se reportó por primera vez a finales del año pasado en la prestigiosa revista científica Nature. Fue reportado como un nuevo silencioso e "imposible" agujero negro con 70 veces la masa del Sol. Silencioso, o más bien que no interactúa, ya que a diferencia de la mayoría de los agujeros negros que conocemos, LB-1 no se detectó a partir de los rayos X que resultan de la acumulación de materia de una estrella donante compañera. En cambio, LB-1 se detectó al observar el cambio en las líneas espectrales de la estrella compañera en órbita a medida que esta se acerca y se aleja de nosotros en su órbita alrededor del agujero negro.  En este caso, los autores argumentaron que la estrella compañera era mucho más brillante y más pesada que nuestro Sol. Una estrella con 8 veces la masa del Sol en una órbita de 80 días con un agujero negro de 70 masas solares.

La publicación captó de inmediato el interés de la comunidad científica, ya que parecía "imposible" y, como lo expresaron los autores en el artículo original, "sería extremadamente difícil de explicar con las teorías actuales de la evolución estelar". El descubrimiento fue reportado incluso en los principales medios de comunicación, apareciendo en las principales plataformas de noticias como CNN y la BBC en español. Así que es posible que recuerde la emoción original sobre el descubrimiento de LB-1, pero lo que quizás no sepa es que ésto fue sólo el comienzo de la historia de LB-1.

La Refutación

Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias. Un agujero negro de 70 masas solares podría no parecer mucho. De hecho, conocemos muchos agujeros negros mucho más masivos. Por ejemplo, el que se encuentra en el centro de la mayoría de las galaxias como la nuestra, o la famosa galaxia M87 que también apareció recientemente en las noticias como el primer agujero negro que pudimos "ver". El problema con LB-1 no es su masa, sino cómo formarlo.

Los modelos evolutivos actuales pueden explicar los agujeros negros muy masivos, con miles y millones masas solares, y los agujeros negros menos masivos, de aproximadamente menos de 30 masas solares. Los agujeros negros menos masivos o estelares se forman a partir de los restos de una estrella moribunda cuando fusiona todo su hidrógeno. Los detalles de las etapas finales de la vida de una estrella dependen de su masa inicial y de dónde nace la estrella, es decir, de su composición.

Una estrella en nuestro vecindario solar con una composición cercana a la del Sol y lo suficientemente masiva como para formar un agujero negro de 70 masas solares debería destruirse en una poderosa explosión de supernova y perder gran parte de su masa debido a fuertes vientos estelares. Esto envió a científicos de todo el mundo a trabajar y en un mes al menos 3 publicaciones científicas de 3 continentes diferentes desafiaron esta afirmación extraordinaria. A partir de modelos binarios de evolución estelar un grupo reveló una serie de buenas alternativas para explicar el sistema LB-1. Los datos serían consistentes con un agujero negro más moderado de unas 8 masas solares. Otros dos grupos, uno con sede en los EE. UU. y otro en Bélgica, encontraron otra interpretación de los datos. Ambos grupos sugirieron que LB-1 alberga no un agujero negro de 70 masas solares, sino un agujero negro de menos de 20 masas solares.

Pero incluso si LB-1 no era el agujero negro de 70 masas solares "imposible", todavía era una gema bastante rara. De ser cierto, la binaria LB-1 tendría un agujero negro que no interactúa con su compañera.  Este tipo de binarias constituyen una fracción significativa de los millones de agujeros negros estelares en nuestra galaxia; pero estos sistemas han sido increíblemente difíciles de encontrar.

LB-1 y el agujero negro más cercano a la Tierra descubierto recientemente serían los dos mejores ejemplos de este tipo de objetos únicos. Eso, por supuesto, hasta este abril, donde una vez más LB-1 fue objeto de cierta controversia.

Lista de los agujeros negros conocidos y sus respectivas masas en unidades de masas solares. Los agujeros negros de color purpura se han detectados por sus señales electromagnéticas, y los de color azul han sido detectados con el observatorio de ondas gravitacionales LIGO.

Un sistema binario de un tipo diferente


Un grupo con sede en Bélgica tomó más datos de este sistema desconcertante y el análisis mostró una historia muy diferente para LB-1. Tomaron 26 nuevas observaciones espectroscópicas con instrumentos en los Observatorios Europeos del Sur en Chile y del Observatorio del Roque de Los Muchachos en España. Su análisis orbital y espectral de LB-1 mostraron que LB-1 no contiene ningún agujero negro y es de hecho un sistema binario de estrellas muy similar a nuestro Sol. El sistema parece contener dos estrellas de secuencia principal, una con 1.5 veces la masa del Sol y la otra estrella de rotación muy rápida con 7 veces la masa del Sol.

En conclusión, LB-1 sigue siendo un sistema binario interesante que vale la pena estudiar, pero no el agujero negro "imposible" que alguna vez se pensó. El tumultuoso caso de la naturaleza de LB-1 muestra cómo la ciencia es un proceso colaborativo, internacional e iterativo. A medida que se realizan nuevas observaciones y nuevos análisis, los modelos se perfeccionan y se mejoran. El caso de LB-1 podría ser un ejemplo extremo de cómo la comprensión de un sistema dado mejora y cambia con el tiempo, pero ésto es cierto para la ciencia en su conjunto. Así que estén atentos porque esta podría no ser la última vez que escuchamos de LB-1 o de algunos de los sistemas más intrigantes del universo.


Representación artística de una estrella Be. Las estrellas Be son estrellas como nuestro sol pero más masivas y de mucha más rápida rotación. La rápida rotación hace que estas se rodeen de un disco de materia expelida del ecuador de la estrella. El sistema LB-1 seria un sistema binario conteniendo una de estas impresionaste estrellas de rápida rotación y su respectivo disco de materia expulsada. (Crédito de Imagen: Walt Feimer, NASA/Goddard Space Flight Center)




viernes, 29 de mayo de 2020

La Tierra está más Callada


Las actividades humanas cambian el entorno natural, en más formas de lo que pensamos. Con la mayoría de nosotros confinados en nuestros hogares durante los últimos meses debido a la pandemia del COVID-19, la falta de actividades humanas está teniendo profundos efectos en el medio ambiente.
Calle desierta en Bruselas a consecuencia de las órdenes de quedarse en casa.
Crédito de foto: Jonathan Raa/NurPhoto via Getty
Con aproximadamente un tercio de la población mundial refugiada en nuestro lugar, nuestro planeta está mucho más tranquilo en estos días. No son solo nuestras máquinas, vehículos y fábricas las que hacen menos ruido. La tierra misma está más tranquila. Ha habido una reducción en las vibraciones sísmicas de la tierra.

Según la revista Nature, varios movimientos impulsados ​​por humanos contribuyen a la vibración persistente de la corteza terrestre. Cosas como los motores que se encienden en las fábricas, los trenes que llegan a las estaciones y los camiones que circulan por las autopistas contribuyen a la actividad sísmica. Tomados individualmente, tales cosas son insignificantes, pero en conjunto, producen un fondo de ruido sísmico que dificulta a los sismólogos detectar señales naturales como la actividad volcánica y las réplicas de terremotos.

Con mucha actividad humana en pausa durante el brote de coronavirus, los sismólogos de todo el mundo están viendo reducciones significativas en los niveles de ruido sísmico de fondo.  Este respiro en el ruido sísmico, mientras dure, representa una oportunidad para que los científicos estudien mejor la actividad natural en la corteza terrestre. Los investigadores que estudian el impacto de las olas oceánicas para predecir la actividad volcánica y los que triangulan la ubicación de los epicentros de terremotos pueden realizar mediciones más sensibles que en condiciones normales.

Hay muy pocas cosas positivas que uno pueda decir sobre la crisis del coronavirus, pero está brindando oportunidades para estudiar y observar aspectos del mundo natural que normalmente se ven ahogados por el ajetreo de la humanidad.


Referencias:


Mayo 

domingo, 17 de mayo de 2020

Tiempo inusual causa una baja del ozono sobre el Ártico


Conentración de ozono sobre el Årtico. Marzo 2019-marzo 2020.

En el 2020, las concentraciones de ozono sobre el Ártico alcanzaron un mínimo histórico en el mes de marzo. En un análisis de observaciones de satellites, los científicos descubrieron que los niveles de ozono estratosférico alcanzaron su punto más bajo, 205 unidades Dobson, el 12 de marzo de 2020. En comparación, el valor de ozono más bajo observado sobre el Ártico en un marzo típico es por lo menos 240 unidades Dobson.

Si bien estos niveles bajos son inusuales, no son únicos en las últimas cuatro décadas de observaciones. Niveles bajos de ozono también ocurrieron en la estratosfera del Ártico en 1997 y 2011. Tales niveles "bajos" para el Ártico todavía son casi el doble de los niveles encontrados en los agujeros de ozono antárticos.

"El ozono bajo en el Ártico como el que tuvimos este año ocurre aproximadamente una vez por década", dijo Paul Newman, científico jefe de equipo de ciencias de la Tierra en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y experto en capas de ozono. "Para la salud general de la capa de ozono, esto es preocupante ya que los niveles de ozono en el Ártico suelen ser altos durante marzo y abril".

Las imágenes de arriba muestran las concentraciones promedio mensuales de ozono sobre el Ártico en marzo de 2019 (un año típico) y marzo de 2020, según lo calculado por el equipo de la NASA Ozone Watch. La gráfica a continuación muestra los niveles mínimos diarios de ozono en la columna durante los últimos dos años y los promedios a largo plazo.


Récord bajo de ozono medido en el hemisferio norte. 
El ozono es una molécula altamente reactiva compuesta de tres átomos de oxígeno; ocurre naturalmente en pequeñas cantidades. La capa de ozono estratosférico —aproximadamente de 10 a 40 kilómetros (7 a 25 millas) sobre la superficie de la Tierra— es un protector solar natural, que absorbe la radiación ultravioleta que alterael ADN de las plantas y daña a los humanos y animales al causar cataratas, cáncer de piel y suprimir el sistema inmunológico.

El agotamiento del ozono en el Ártico de este año fue causado por "olas" en la atmósfera superior inusualmente débiles desde diciembre de 2019 hasta marzo de 2020. Estas olas conducen masas de aire a través de la atmósfera superior, al igual que los frentes climáticos en la atmósfera inferior, pero a mucho mayor escala. En un año típico, estas olas viajan hacia arriba desde la atmósfera inferior en latitudes medias e interrumpen los vientos circumpolares que giran alrededor del Ártico.

Cuando tales olas interrumpen los vientos polares, traen ozono de otras partes de la estratosfera y reponen el depósito sobre el Ártico.  Esta mezcla tiene un segundo efecto: calientan el aire sobre el Ártico. Las temperaturas más cálidas crean condiciones desfavorables para la formación de nubes estratosféricas polares, que se sabe que promueven reacciones que agotan el ozono al liberar cloro. La mayor parte del cloro y el bromo en la atmósfera proviene de clorofluorocarbonos y halones, las formas químicamente activas de cloro y bromo que alguna vez se usaron en refrigerantes, espumas y latas de aerosol y ahora están prohibidos por el Protocolo de Montreal. La mezcla en la atmósfera superior generalmente detiene el agotamiento del ozono impulsado por el cloro y el bromo.

Sin embargo, desde diciembre de 2019 hasta marzo de 2020, los eventos de olas estratosféricas fueron débiles y no interrumpieron los vientos circumpolares. Los vientos actuaron como una barrera, evitando que el ozono de otras partes de la atmósfera reponga los niveles de ozono sobre el Ártico. La estratosfera también permaneció fría en la región, lo que condujo a la formación de las nubes estratosféricas polares que provocan reacciones que agotan el ozono.



Los investigadores de la NASA prefieren el término "agotamiento" para el Ártico ya que la pérdida de ozono es aún mucho menor que el "agujero" de ozono que se forma sobre la Antártida cada septiembre y octubre. A modo de comparación, los niveles de ozono sobre la Antártida generalmente caen a aproximadamente 120 unidades Dobson. La animación anterior muestra las concentraciones de ozono sobre el Polo Norte desde el 1 de agosto de 2019 hasta el 31 de marzo de 2020. El recuadro más pequeño muestra las condiciones sobre el Polo Sur, que tienden a ser mucho más extremas.

"No sabemos qué causó que la dinámica de las olas sea débil este año", dijo Newman. "Pero sí sabemos que si no hubiéramos dejado de poner clorofluorocarbonos en la atmósfera debido al Protocolo de Montreal, el agotamiento del Ártico este año habría sido mucho peor".

Adaptado del NASA Earth Observatoryabril 16, 2020. Lea el artículo original.

NASA Earth Observatory images and video by Joshua Stevens, using data courtesy of NASA Ozone Watch. Story by Ellen Gray, NASA Earth Science News Team, with Michael Carlowicz.

miércoles, 22 de abril de 2020

Naciones Unidas envía un SOS: Urge limitar calentamiento global a 1.5°C

Por Mark Howden y Rebecca ColvinAustralian National University



National Renewable Energy Lab/FlickrCC BY-NC


Un informe histórico del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, encargado en la cumbre de 2015 para el seguimiento del acuerdo sobre el clima de París, describe lo que está en juego en la apuesta mundial por limitar el aumento de la temperatura mundial a 1.5℃. El informe, recién publicado, establece las principales diferencias prácticas entre los dos objetivos del Acuerdo de París: limitar el aumento del calentamiento global inducido por el hombre a un nivel muy inferior a 2℃, y “proseguir los esfuerzos” para limitar el calentamiento a 1.5℃.

Con dos años y medio de preparación, el informe proporciona información vital sobre si el objetivo más ambicioso del Acuerdo de París es realmente alcanzable, cómo será el futuro si se cumple, y los riesgos y recompensas de llegar a ese objetivo.

He aquí cinco preguntas clave a las que el informe da respuesta.

¿Podemos limitar el calentamiento a 1.5℃?


No hay respuesta contundente, positiva o negativa, a esta pregunta. En pocas palabras, no es imposible que el calentamiento global se limite a 1,5℃ pero lograrlo será un gran desafío.
Si queremos limitar el calentamiento a 1.5℃ debemos reducir las emisiones de dióxido de carbono en un 45% para el año 2030, llegando a casi cero hacia el año 2050.

Que tengamos éxito depende principalmente de la rapidez con que los gobiernos y los organismos internacionales tomen medidas para reducir las emisiones. Sin embargo, a pesar de la urgencia, los planes gubernamentales tras el Acuerdo de París no son suficientes para permanecer dentro de un límite de temperatura de 3℃, y mucho menos de 1.5℃.





Fuente: Australian Academy of Science.

El calentamiento global no es sólo un problema para el futuro. Su impacto ya se están sintiendo en todo el mundo, con disminuciones en el rendimiento de los cultivos, la biodiversidad, los arrecifes de coral y el hielo marino del Ártico, y aumentos en las olas de calor y las lluvias torrenciales. El nivel del mar ha aumentado 40.5 mm en el último decenio y se prevé que siga aumentando durante los años venideros, incluso si todas las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeran a cero inmediatamente. El control del clima ya es imprescindible.

Una acción rápida es esencial y los próximos diez años serán cruciales. En 2017, el calentamiento global alcanzó 1℃. Si el planeta continúa calentándose al ritmo actual de 0.2℃ por década, llegaremos a 1.5℃ de calentamiento hacia 2040. Con las tasas de emisiones actuales, en los próximos 10 a 14 años hay dos tercios de posibilidades de que hayamos agotado todas las emisiones de carbono acordadas para mantener el límite de 1.5℃.

¿Cómo podemos limitar el calentamiento a 1.5℃?


El informe dice que se necesitará un cambio “transformador” para limitar el calentamiento a 1.5℃. La realidad, como suele ocurrir, irá por otro lado. Las emisiones mundiales de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero deben llegar a cero en todo el mundo hacia 2050. La mayoría de los economistas dicen que ponerle precio a las emisiones es la manera más eficiente de hacerlo.

Para 2050, entre el 70 y el 85% de la electricidad mundial deberá proceder de fuentes renovables. La inversión en tecnologías de bajo consumo de carbono y eficiencia energética tendrá que duplicarse, mientras que la inversión en la extracción de combustibles fósiles tendrá que disminuir alrededor de una cuarta parte.


La agricultura sostenible es una parte importante en la estrategia de reducción de las emisiones de carbono. CIFOR/FlickrCC BY-NC





La tecnología de eliminación de dióxido de carbono también será necesaria para eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera. Pero el informe del IPCC advierte que depender demasiado de esta tecnología sería un riesgo importante, ya que no se ha utilizado antes a una escala tan grande. La eliminación del dióxido de carbono ha de ser un paso adicional que puede ser necesario para mantener el calentamiento a 1.5℃, pero no una excusa para seguir emitiendo gases de efecto invernadero.

Las decisiones sobre producción, consumo y estilo de vida también desempeñan un papel importante. La reducción de la demanda de energía, la mejora de la eficiencia en la producción de alimentos, la elección de alimentos y otros bienes de consumo con menores emisiones y el mejor aprovechamiento del uso de la tierra contribuirán de manera significativa.

Hacerlo tan pronto como sea posible será enormemente beneficioso. Cuanto antes empecemos, más tiempo tendremos para alcanzar el objetivo de emisiones cero. Actuar a tiempo significará una transición menos drástica y un menor coste neto global. Cualquier retraso provocará más prisas, costes más elevados y un aterrizaje más difícil.

La reducción rápida de las emisiones también garantizará que el calentamiento se limite lo antes posible, lo que reducirá el número y la gravedad de las consecuencias. Sin embargo, aún así habrá consecuencias severas, incluso si el calentamiento se limita con éxito a 1.5℃

¿Cuál es el costo del aumento de 1.5℃?


Aunque el Acuerdo de París pretende mantener el calentamiento global lo más cerca posible de 1.5℃, eso no significa que sea un nivel “seguro”. Las comunidades y los ecosistemas de todo el mundo ya han sufrido consecuencias significativas por el calentamiento de 1℃, y los efectos de un incremento de 1.5℃ serán aún más severos.

La pobreza y las desigualdades aumentarán a medida que las temperaturas suban a 1.5℃ Las islas, deltas y líneas de costa bajas son particularmente vulnerables, con un mayor riesgo de inundaciones y amenazas a los suministros de agua dulce, infraestructuras y medios de subsistencia.

El calentamiento a 1.5℃ también supone un riesgo para el crecimiento económico mundial, ya que los trópicos y los subtrópicos meridionales son los más afectados. Los fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones, olas de calor y sequías, serán más frecuentes, graves y generalizados, con los consiguientes costes en términos de atención sanitaria, infraestructuras y respuesta a los desastres.

Los océanos también sufrirán en un mundo más caliente. Se espera que el calentamiento y la acidificación de los océanos afecten a la pesca y la acuicultura, así como a muchas especies y ecosistemas marinos.


Los arrecifes de coral se están degradando en todo el mundo. OIST/FlickrCC BY
Se prevé que hasta el 90% de los arrecifes de coral de aguas cálidas desaparecerán cuando el calentamiento global alcance 1.5℃ Será una situación nefasta, pero mucho menos grave que si se alcanza una subida de 2℃. En este caso la destrucción de los arrecifes de coral sería casi total (más del 99% de destrucción).

¿Cómo se compara el incremento de 1.5℃ al de 2℃?


El impacto en los sistemas humanos y naturales sería muy diferente si el calentamiento se cifra en 1.5℃ en lugar de en 2℃. Por ejemplo, limitar el calentamiento a 1.5℃ reduciría aproximadamente a la mitad el número de personas que sufrirán de escasez de agua.

Los mares subirán 10 cm más durante este siglo con un calentamiento de 2℃. Esto significa que limitar el calentamiento global a 1.5℃ salvaría a 10,4 millones de personas de las consecuencias de la subida del nivel del mar.

En 1.5℃ en lugar de 2℃:
  • Hasta 427 millones de personas menos sufrirán escasez alimentaria y de agua, amenazas climáticas e situaciones adversas para la salud.
  • Se reducirán los fenómenos meteorológicos extremos, las muertes y enfermedades relacionadas con el calor, la desertificación y la extinción de la fauna y la flora silvestres
  • Será mucho menos difícil alcanzar muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, incluidos los relacionados con el hambre, la pobreza, el agua y el saneamiento, la salud, y las ciudades y los ecosistemas.

¿Cómo encaja la meta 1.5℃ con los Objetivos de Desarrollo Sostenible?


Los Objetivos de Desarrollo Sostenible apuntan a un mundo en el que las personas puedan estar sanas, ser financieramente estables, estar bien alimentadas, tener aire y agua limpios y vivir en un entorno seguro y agradable. Buena parte de estos objetivos son compatibles con el objetivo de poner un tope al calentamiento global en 1.5℃, razón por la cual el IPCC señala que se producirán sinergias si las iniciativas de los SDG y la acción climática se vinculan de forma explícita.

Pero algunas estrategias climáticas pueden dificultar el logro de determinados objetivos de desarrollo sostenible. Los países que dependen en gran medida de los combustibles fósiles para la creación de empleo y riqueza pueden sufrir económicamente en la transición hacia una energía baja en carbono.

La gestión cuidadosa de esta transición, centrándose simultáneamente en la reducción de la pobreza y la promoción de la equidad en la toma de decisiones, puede ayudar a evitar los peores efectos del control del calentamiento. Lo que funciona en un lugar puede no funcionar en otro, por lo que las estrategias deben adecuarse a las circunstancias regionales.

¿Qué es lo próximo?


Limitar el calentamiento global a 1.5℃ requiere una importante transformación social que implica tomar medidas rápidas para reducir los gases de efecto invernadero. Los efectos del cambio climático continuarán transformando al mundo en que vivimos, pero no hay duda de que estaremos mucho mejor si limitamos a 1,5℃ el calentamiento global en lugar de a 2℃.

Las decisiones que estamos tomando hoy conforman el futuro de las próximas generaciones. Como el nuevo informe deja claro, si nos tomamos en serio el objetivo de 1.5℃, hemos de actuar ya.


Los autores agradecen la importante contribución a este artículo de Lamis Kazak, estudiante de Estudios Interdisciplinarios (Sostenibilidad) en la Universidad Nacional Australiana, como parte de una beca en Comunicación Científica en el Instituto de Cambio Climático.The Conversation

Mark Howden, Director, Climate Change Institute, Australian National University y Rebecca Colvin, Knowledge Exchange Specialist, Climate Change Institute, Australian National University

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

miércoles, 8 de abril de 2020

La enorme belleza de Jupiter

Adaptado y traducido de Noticias de NASA, 13 de marzo, 2020





Fuente de la imagen: NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS
Procesamiento de la imagen: Kevin M. Gill, © CC BY


La misión Juno de la NASA capturó esta vista del hemisferio sur de Júpiter el 17 de febrero de 2020, durante el acercamiento más reciente de la nave espacial al planeta gigante.

No sólo es Júpiter el planeta más grande en órbita alrededor del Sol, sino que contiene más del doble de la cantidad de material de todos los demás objetos del sistema solar combinados, incluyendo a todos los planetas, lunas, asteroides y cometas. En composición, Júpiter se asemeja a una estrella, y los científicos estiman que si hubiera sido al menos 80 veces más masivo en su formación, podría haberse convertido en un tipo de estrella llamada enana roja en lugar de un planeta.

Si bien los elementos más comunes del universo, hidrógeno y helio, constituyen la mayor parte de la masa de Júpiter, las nubes llamativas que son visibles en la parte superior de su atmósfera están compuestas principalmente de amoníaco y sulfuro de hidrógeno.

Esta imagen de alta resolución es una imagen compuesta de cuatro imágenes capturadas por el sensor JunoCam y ensambladas por el científico Kevin M. Gill. Las imágenes fueron tomadas el 17 de febrero de 2020, entre las 10:31 a.m. y las 11:00 a.m. PST. Durante ese tiempo, la nave espacial estaba entre 30,700 y 62,400 millas (49,500 y 100,400 kilómetros) desde la parte superior de las nubes del planeta, en latitudes entre 50 y 68 grados sur.

Las imágenes originales de JunoCam están disponibles para que el público las examine y procese en  en la galería de procesamiento de imágenes.  Más information sobre Juno existen en las páginas de Juno de la NASA y en la de la misión Juno

lunes, 23 de marzo de 2020

Sequías, olas de frío y huracanes: la factura por alterar el clima la pagaremos todos



Por Antonio Ruiz de Elvira SerraUniversidad de Alcalá
Calle inundada tras el paso del huracán Irma por Florida. 
Shutterstock/FotoKina

A muchas personas les preocupa el problema del clima, desde investigadores a activistas. Sin embargo, el clima es un esquema intelectual humano que no existe en la naturaleza. Allí solo es real el tiempo atmosférico: sequías, inundaciones, fríos y calores, huracanes, tifones, tornados, rayos y relámpagos.  El clima es la estadística de todos estos fenómenos y no existe, de la misma forma en la que no existe el “estudiante promedio”.

Viajemos hasta cualquier zona del planeta, por ejemplo Almería. Esta fue deforestada en el siglo XIX y hoy llueve poco. Decimos entonces que su clima es “seco”, de la misma forma que podríamos establecer que la nota media de un instituto es 8.

La Tierra es esférica y su eje de giro está inclinado; además, oscila con al menos tres escalas distintas de tiempo. Por eso hay en ella regiones que están siempre frías y otras que están siempre calientes. Al menos, durante los últimos 4,000 años.

Esas regiones han cambiado sus temperaturas y lluvia en periodos de tiempo mucho más largos por, entre otras causas, el movimiento de los continentes y las concentraciones de gases como el CO₂, el metano (gas natural) y el vapor de agua, entre otros.

Los cambios anteriores a 1800 ocurrían por causas naturales: volcanes, variaciones del eje de giro de la Tierra y la actividad solar.  En estos últimos 200 años hemos añadido una causa humana: la quema de combustibles fósiles. La diferencia con las causas naturales es su enorme rapidez y persistencia: un volcán inyecta polvo y otras sustancias a la atmósfera, pero estas se mantienen dos o tres años como máximo. Los gases procedentes de los combustibles fósiles que emitimos de forma continuada y creciente desde 1800 aguantan en la atmósfera más de 120 años.

La vida se puede adaptar a los cambios en las condiciones exteriores. Hay vida en zonas sulfurosas, a grandes profundidades del mar y del suelo, a grandes y bajas temperaturas. Pero necesita mucho tiempo para hacerlo, pues las mutaciones son muy lentas. Por eso pensamos que la extinción de los dinosaurios fue debida a a alguna causa muy rápida, como un meteorito.

La civilización humana no tiene esa capacidad de adaptación. Tenemos registros de muchas civilizaciones que han desaparecido del planeta. El problema es, ¿queremos que lo haga la nuestra?



Evolución de la temperatura media global. 
  Instituto Goddard de Estudios Espaciales, CC BY

La temperatura media global aumenta

Se mide el cambio del clima mediante otra variable que no existe en la naturaleza, que es una creación humana: la temperatura media global. Como su nombre indica, es la media de las temperaturas del aire a dos metros del suelo, medidas cada pocos minutos en 40 000 estaciones meteorológicas repartidas por todo el mundo, a lo largo de los 365 días del año.  Es el equivalente de la nota media de todos los estudiantes de matemáticas de todos los colegios del mundo.

La temperatura media global sube si el planeta retiene más calor, y baja si irradia más hacia el espacio. Al mismo tiempo, dependiendo de como repartan la energía los océanos, el planeta perderá más o menos de ese calor y variará su media.

Otra causa muy importante de las variaciones de la temperatura media global es la cantidad de hielo en las latitudes altas. Mucho hielo implica mucha reflexión de la energía que llega del sol a la Tierra, que rebota de nuevo hacia el espacio. Poco, significa que una parte mayor de esa energía se absorbe por la superficie del planeta, lo que aumenta la media global.

Los fenómenos meteorológicos dependen de cómo se muevan las masas de aire de la Tierra, en unas capas verticales entre 0 y 15 000 metros de altitud.

Veamos un ejemplo:
Cuando el mar Mediterráneo estaba muy caliente a finales de agosto y principios de septiembre de 2019, entró sobre España una masa de aire frío a unos 8,000 metros de altura. Entonces el vapor de agua salido del mar caliente como de una taza de caldo hirviendo, se condensó en contacto con el aire frío. El vapor se convirtió en agua que cayó, en cientos de litros por metro cuadrado en pocas horas, sobre Almería, Murcia y la Comunidad Valenciana.

A partir del día 10 de diciembre de 2019 los vientos sobre España procedían del Atlántico norte, pero se habían desplazado durante parte de su trayectoria sobre la muy cálida corriente del Golfo. A pesar de ser invierno, esos vientos se mantenían a una temperatura de unos 6 ⁰C, inyectado nubes, alguna lluvia, vientos y oleaje en las costas.

La trayectoria e intensidad de los vientos a nivel del suelo en las latitudes “templadas” (europeas) depende de la trayectoria de los vientos en una capa entre 6,000 y 10,000 metros de altura (jet stream o chorro polar o simplemente el “chorro”). Esta trayectoria y su intensidad dependen a su vez de la diferencia de temperatura entre el ecuador y el Polo Norte.

La temperatura media global determina la del Polo Norte, pues la temperatura del aire en la zona intertropical apenas varía. Por ello, un aumento de 1 ⁰C en la temperatura media global supone un aumento de unos 10 ⁰C en las zonas polares, lo que provoca un cambio radical en las trayectorias de los vientos y las masas de aire.

Una de las regiones que más depende de esas trayectorias es, como hemos visto, la península ibérica, pues está en la zona crítica de máxima velocidad del chorro:  Si la diferencia de temperaturas entre ecuador y Polo Norte es grande, el chorro se mueve como un río con gran diferencia de altitud entre aguas arriba y aguas abajo, casi sin meandros. Si la diferencia es pequeña se establecen grandes meandros que significan grandes cambios en las masas de aire que entran en Portugal y España. Esto se traduce en grandes cambios del tiempo atmosférico, y un tiempo extremo.

Un aumento de la temperatura de las zonas polares deshiela las tundras canadiense y siberiana, y esto permite que se desprenda mucho metano, que retiene mucha más radiación que el CO₂. El resultado es que aumenta aun más la temperatura media global.  Este mismo aumento hace que los glaciares de las montañas de Groenlandia no se fundan, sino que resbalen hacia el mar. Esto provoca un aumento del nivel del mar adicional a la expansión térmica del agua. La amenaza para la vida en las costas es clara y evidente. Si se quieren poner diques a la manera holandesa, se precisa muchísimo hormigón, y esto genera aún mas emisiones de gases.

¿Más carros de diésel o más riqueza?

Debemos parar esa subida de la temperatura media global. Podemos hacerlo, pero las noticias no son buenas. Los fabricantes de coches españoles nos dicen que el año que viene se venderán más coches diésel. No podemos seguir así.

Tenemos en nuestras manos toda la tecnología necesaria para invertir la tendencia al calentamiento. Es de esperar que, al menos en España, se ponga en marcha con fuerza y rapidez. Esto no solo frenará el aumento de temperatura, sino que nos proporcionará riqueza.The Conversation


Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

sábado, 7 de marzo de 2020

Se derriten los permafrost del ártico

Adaptado de EarthWISE, Feb. 26, 2020


El Ártico se está calentando más rápido que cualquier región de la Tierra y se ha reportado mucho sobre la rápida desaparición de las capas de hielo marino del Ártico. Pero la tierra en el Ártico también está experimentando cambios importantes, especialmente para el permafrost que ha estado allí durante milenios.


Erosión de permafrost costera en Drew Port, Alaska. Fuente: USGS

El permafrost (capa de hielo en el suelo) ocurre en áreas donde la temperatura del suelo permanece por debajo del punto de congelamiento por dos años o más. Alrededor de una cuarta parte del áarea del hemisferio norte cumple este criterio. La mayor parte del permafrost del mundo se encuentra en el norte de Rusia, Canadá, Alaska, Islandia y Escandinavia.

Cráter Batagaika en Siberia oriental.
Fuente: NASA Earth Observatory.
Las regiones de permafrost previamente alfombradas en arándanos (cranberries y blueberries), arbustos, juncos y líquenes ahora se están transformando en nada más que lodo, limo y turba. Los llamados hundimientos regresivos debido al deshielo, esencialmente deslizamientos de tierra, están creando grandes cráteres en el paisaje. (El cráter Batagaika en la cuenca del río Yana de Siberia tiene un kilómetro de largo y 100 metros de profundidad).

Además de los cambios drásticos ocurriendo en el paisaje ártico, la mayor preocupación es que el permafrost tiene atrapado grandes reservas de gases de invernadero, como metano, dióxido de carbono y óxido nitroso. Se estima que el permafrost contiene el doble de carbono que el contenido actualmente en la atmósfera. A medida que se descongela el permafrost, se liberarán estos gases. Con ellos habrá patógenos de milenios atrás, ​​cuyos impacto no se pueden predecir. Los climatólogos estiman que el 40% del permafrost podría haber desaparecido a finales del siglo.

A medida que se derrite el permafrost, los ecosistemas de la región están cambiando, lo que hace cada vez más difícil para las poblaciones nativas de las zonas y los animales del Ártico encontrar alimentos. Los deslizamientos de tierra están haciendo que los flujos de las corrientes de agua cambien, los lagos se drenen repentinamente, las costas colapsen y la química del agua se altere.

El calentamiento del Ártico es mucho más que la desaparición de la capa de hielo marino.

Enlaces



Earth Wise es una producción de WAMC Northeast Public Radio

domingo, 1 de marzo de 2020

Un Mundo de Cambios: Temperaturas Globales

Basado en articulo de NASA Earth Observatory de enero 29, 2020

La temperatura global promedio ha aumentado un poco más de 1° Celsius (~2 ° Fahrenheit) desde 1880. Dos tercios del calentamiento se han producido desde 1975.

El mundo se está calentando. Las lecturas de termómetros en todo el mundo han aumentado desde la revolución industrial, y las causas son una combinación de actividad humana y cierta variabilidad natural, con la preponderancia de evidencia diciendo que los humanos son los principales responsables.




Según un estudio actual de análisis de temperatura realizado por científicos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA (GISS), la temperatura global promedio en la Tierra ha aumentado un poco más de 1° Celsius (~2° Fahrenheit) desde 1880. Dos tercios del calentamiento ha ocurrido desde 1975, a una tasa de aproximadamente 0.15-0.20° C por década.

Pero, ¿por qué deberíamos preocuparnos por un grado de calentamiento? Después de todo, las temperaturas fluctúan muchos grados todos los días donde vivimos.

El registro de temperatura global representa un promedio sobre toda la superficie del planeta. Las temperaturas que experimentamos localmente y en períodos cortos pueden fluctuar significativamente debido a eventos cíclicos predecibles (noche y día, verano e invierno) y patrones de viento y precipitación difíciles de predecir. Pero la temperatura global depende principalmente de cuánta energía recibe el planeta del Sol y de cuánto irradia al espacio, cantidades que cambian muy poco. La cantidad de energía radiada por la Tierra depende significativamente de la composición química de la atmósfera, particularmente la cantidad de gases de efecto invernadero que atrapan el calor.

Un cambio global de un grado es significativo porque se necesita una gran cantidad de calor para calentar todos los océanos, la atmósfera y las masas de tierra. En el pasado, una caída de uno a dos grados fue todo lo que se necesitó para sumergir a la Tierra en la Pequeña Edad de Hielo. Una caída de cinco grados fue suficiente para enterrar una gran parte de América del Norte bajo una enorme masa de hielo hace 20,000 años.

Los mapas mostrados mas arriba muestran anomalías de temperatura, o cambios, no temperatura absoluta. Representan cuánto se han calentado o enfriado diversas regiones del mundo en comparación con un período base de 1951-1980. (La temperatura media global del aire en la superficie para ese período se estimó en 14° C (~57° F), con una incertidumbre de varias décimas de grado). En otras palabras, los mapas muestran cuánto más fría o más cálida se compara una región. a la norma para esa región desde 1951-1980.

Los registros de temperatura global comienzan alrededor de 1880 porque las observaciones no cubrían suficientemente el planeta antes de ese año. El período de 1951-1980 fue elegido en gran parte porque el Servicio Meteorológico Nacional de los Estados Unidos utiliza un período de tres décadas para definir la temperatura "normal" o promedio. El estudio de análisis de temperatura del Instituto Goddard (GISS) comenzó alrededor de 1980, por lo que los últimos 30 años fueron 1951-1980. También es un período en el que muchos de los adultos de hoy crecieron, por lo que es una referencia común que muchas personas pueden recordar.

El siguiente diagrama de líneas muestra anomalías de temperatura anuales desde 1880 hasta 2019 según lo han registrado la NASA, NOAA, el grupo de investigación de Berkeley Earth, el Met Office Hadley Center (Reino Unido) y el análisis de Cowtan and Way. Aunque hay pequeñas variaciones de año a año, los cinco registros muestran picos y valles sincronizados entre sí. Todos muestran un calentamiento rápido en las últimas décadas, y todos muestran la última década como la más cálida.

Un Mundo de Concordancia:  Las Temperaturas están Subiendo. 
Anomalías de Temperatura Global (relativo al período 1951-1980, ºC)

Los análisis de temperatura de la NASA incorporan mediciones de temperatura de la superficie de más de 20,000 estaciones meteorológicas, observaciones basadas en barcos y boyas de la temperatura de la superficie del mar y mediciones de temperatura de las estaciones de investigación antárticas. Estas mediciones in situ se analizan utilizando un algoritmo que considera el espaciado variado de las estaciones de temperatura en todo el mundo y los efectos de las islas de calor urbano que podrían sesgar las conclusiones. Estos cálculos producen las desviaciones de la temperatura promedio global del período de referencia de 1951 a 1980.

El objetivo, según los científicos de GISS, es proporcionar una estimación del cambio de temperatura que pueda ser comparado con predicciones del cambio climático global en respuesta al dióxido de carbono atmosférico, aerosoles y los cambios en la actividad solar.

Como muestran los mapas, calentamiento global no significa que las temperaturas aumentaron en todas partes en todo momento por un grado. Las temperaturas en un año o década pueden aumentar 5 grados en una región y caer 2 grados en otra. Inviernos excepcionalmente fríos en una región pueden ser seguidos por veranos excepcionalmente cálidos. O un invierno frío en un área puede ser balanceado por un invierno extremadamente cálido en otra parte del mundo. En general, el calentamiento es mayor sobre la tierra que sobre los océanos porque el agua es más lenta en absorber y liberar calor (inercia térmica). El calentamiento también puede diferir sustancialmente dentro de masas de tierra específicas y cuencas oceánicas.

En los mapas globales mostrados al tope de la página, los años de 1880 a 1939 tienden a parecer más fríos (más azules que rojos), volviéndose menos fríos en la década de 1950s. Las décadas dentro del período base no parecen particularmente cálidas o frías porque son el estándar contra el cual se miden todas las décadas. La nivelación entre las décadas de 1950 y 1970 puede explicarse por la variabilidad natural y posiblemente por los efectos de enfriamiento de algunos aerosoles generados por el rápido crecimiento económico después de la Segunda Guerra Mundial.

El uso de combustibles fósiles también aumentó en la era de la posguerra (5 por ciento por año), aumentando los gases invernadero. Pero el enfriamiento por aerosol es más inmediato, mientras que los gases de efecto invernadero se acumulan lentamente y tardan mucho más en salir de la atmósfera. La fuerte tendencia al calentamiento de las últimas cuatro décadas probablemente refleja un cambio de efectos de aerosoles y gases de invernadero a un predominio de los gases invernadero, ya que los aerosoles fueron controlados por los controles de contaminación, según el ex director de GISS Jim Hansen.


Referencias
  1. Hansen, J., et al. (2010). Global surface temperature change. Reviews of Geophysics, 48.
  2. NASA Earth Observatory (2015, January 21) Why So Many Global Temperature Records?
  3. NASA Earth Observatory (2010, June 3) Global Warming.
  4. NASA Goddard Institute for Space Studies (2020) GISS Surface Temperature Analysis (GISTEMP).
  5. NOAA National Centers for Environmental Information (2020, January 15) Assessing the Global Climate in 2019.


jueves, 20 de febrero de 2020

Un mundo de cambios: El Río Padma

Basado en artículo de NASA Earth Observatory

Rio Padma, Bangladesh. Fuente: NASA Earth Observatory.
En sánscrito, un antiguo lenguaje de la India, Padma es un nombre de la flor sagrada del loto, un símbolo de belleza, pureza, y crecimiento.  El significado es muy acertado para el río que lleva el mismo nombre, que parece estar constantemente cambiando en bellas formas.  Es una bendición mixta para las gentes que viven cerca.

El Padma es uno de los mayores ríos de Bangladesh, y la imagen satelitaria mostrada arriba muestra que ha ido creciendo en tamaño, transformándose en forma, y  cambiando de lugar por los menos por los últimos 30 años.  El río comienza en India en la confluencia del río Ganges y Jamuna, luego se une con el rio Meghna y finalmente desemboca en la Bahía de Bengala.

Miles de personas dependen en el Padma para transportación e irrigación de campos agrícolas, lo que significa que deben adaptarse, regularmente, a los cambios de los 130 kilómetros de costa del río.  Muchos sembradíos, casas y vidas se han perdido o han sido desplazados en las décadas recientes debido a la erosión de los bancos del río que se tragan largas secciones de las orillas.  Cada año, cientos (a veces miles) de hectáreas  de tierra son erosionadas y son arrastradas por el Padma.  Desde el 1967, más de 66,000 hectáreas han sido perdidas (aproximadamente el área terrestre de Singapur).

Los patrones extremos de erosión tienen dos causas principales.  Primero, el Padma es un río natural, de flujo libre (no represado) con pocas protecciones en sus bancos, aparte del uso de fundas de arena ocasional para proteger edificios.  Segundo, el cauce se localiza en una gran planicie de arena que puede ser erosionada rápidamente.

Como padres midiendo la altura de sus hijos, los científicos miden la erosión en el rio Padma midiendo diferencias en su ancho, profundidad, forma y como luce, en general.  Las imágenes satelitarias de color natural muestran los cambios de forma y ancho del Padma desde 1988, y cada curva zigzagueo  cuenta una hisoria geológica diferente sobre el río.  Las imágenes fueron adquiridas por los satélites Landsat: el sensor Thematic Mapper en el satélite Lansat 5, el Enhanced Thematic Mapper de Landsat 7, y el actual Operational land Imager en el Landsat 8.  Las imágenes incluyen una combinación de imágenes de luz infrarrojo, infrarrojo cercano y luz visible para resaltar las diferencias entre agua y tierra.  Todas las imágenes fueron adquiridas en Enero y Febrero, durante la temporada seca, para evitar las nubes que dificultarían la adquisición de imágenes claras.

Con los años, los investigadores han observado un aumento en la sinuosidad y el trenzado del río. La sinuosidad es la tendencia del río a serpentear en una llanura en forma de S. Los ríos con alta sinuosidad son llamados ríos con "meandros". Tales ríos evolucionan a medida que el flujo desgasta los bordes exteriores, ampliando el canal. El flujo en el borde interno tiene menos energía, lo que permite que se deposite más sedimento allí. A veces, los ríos con meandros dejan cicatrices donde alguna vez fluyó el agua, como se puede ver en la imagen de 2014 de la región de Harirampur.

Los ríos con meandros pueden convertirse en ríos trenzados, que tienen numerosos canales que se dividen y se combinan nuevamente. Si un río está trenzado o serpentea tiene mucho que ver con la cantidad de sedimento que transporta. Si hay mucho sedimento, tienden a acumularse en lugares y desvían el flujo de agua, creando un río trenzado.

Los sedimentos pueden provenir de una variedad de fuentes. Una teoría sugiere que algunos de los sedimentos son remanentes de un deslizamiento de tierra provocado por un terremoto en 1950. Los investigadores creen que el material más grueso (como la arena) tardó medio siglo en atravesar el río.

En las últimas tres décadas, el río ha cambiado de una línea recta relativamente estrecha a serpenteante a trenzado y, más recientemente, de vuelta a la recta. En la secuencia de imágenes, el cambio más notable ocurre aguas arriba cerca de la región de Harirampur upazila, que experimentó la mayor erosión. En 1998 se produjo una gran inundación sobre estos bancos, exacerbada por la apertura de la presa de Farakka en India, que lanzó más agua a Bangladesh.

Más abajo, las curvas serpenteantes erosionaron la tierra cerca de Char Janajat. Las curvas del río se volvieron más extremas entre 1995 y 1996. La curva comenzó a desarrollarse en 1992, comenzó a disminuir en 2002 y desde entonces ha desaparecido.

Los investigadores están especialmente interesados en el área de Char Janajat, el sitio de un nuevo puente. Como uno de los proyectos de construcción más grandes de Bangladesh, el puente del río Padma conectará las partes este y oeste del país y acortará los tiempos de viaje entre algunos lugares de trece horas a tres. Hay algunas preocupaciones de que la erosión podría amenazar la construcción del puente, aunque algunos investigadores creen que en realidad podría estabilizar el terreno y reducir la erosión una vez que esté terminado. A principios del año 2020, el puente aún no está completado.

En los últimos años, las tasas de erosión, sinuosidad y trenzado de Padma han disminuido. La erosión disminuyó a medida que meandros desaparecieron debido a la sedimentación y el corte del río a través de la tierra en lugar de seguir la curva del meandro. Pero eso no significa que el área esté libre de erosión. Cualquier perturbación en el ecosistema, como inundaciones, deslizamientos de tierra o construcción, podría influir en la morfología del río.

Referencias y mas información






jueves, 13 de febrero de 2020

La Antártida registra una temperatura récord de 18.3 ºC

Basado en artículos de NPR y Noticias ONU, Febrero 7, 2020.

El pasado jueves 6 de febrero, 2020, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), basándose en los registros del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, informó este viernes que el extremo norte de la península Antártica batió ayer su récord de calor al alcanzar los 18.3 ºC, superando los 17.5 ºC alcanzados el 24 marzo de 2015.

Científicos del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, en la estación de investigación Esperanza de Argentina, en el extremo norte de la Península Antártica, reportaron la temperatura en 18.3 grados centígrados (65 grados Fahrenheit).  



Localidad e la Base Esperanza en la Antartida.
Coordenadas 63°23′51″S 56°59′52″W. Fuente: Wikipedia



La Organización Meteorológica Mundial  aún no ha verificado oficialmente el hallazgo. Eso requerirá un panel de expertos en ciencias atmosféricas de todo el mundo para analizar y discutir los datos de la estación durante un período de hasta nueve meses, antes de emitir su recomendación  Pero por el momento, hay pocas razones para dudar de los hallazgos preliminares.

La OMM destacó que la comprobación de este registro en la Antártida es importante ya que ayuda a construir un escenario del tiempo y el clima “en una de las últimas fronteras de la Tierra" y que, al igual que el Ártico, está escasamente estudiada en cuanto a observaciones y pronósticos meteorológicos, “pese a que ambos juegan un papel importante en el control de las pautas climáticas y oceánicas y en el aumento del nivel del mar”.

Sin embargo, es importante notar que, de acuerdo a la OMM, “el récord de la región antártica, es decir, en toda el área al sur de los 60 grados de latitud sur, es de 19.8 ºC y se tomó en la Isla Signy en enero de 1982”.

"El registro parece estar probablemente asociado (a corto plazo) con lo que llamamos un evento de viento "foehn" sobre el área: un calentamiento rápido del aire que baja por una pendiente/montaña ".


"Desafortunadamente, esta es una tendencia continua", nos dice Randall Cerveny, el ponente de la oficina de tiempos y climas extremos de la OMM. "Esta estación acaba de establecer el récord existente hace solo unos años en 2015. Así que estamos viendo estos registros de alta temperatura, no solo en la Antártida, sino en todo el mundo, caer, mientras que ya no vemos registros de temperatura fría ".

La península antártica (el extremo noroeste cerca de América del Sur) se encuentra entre las regiones de calentamiento más rápido del planeta, casi 3 °C en los últimos 50 años. La cantidad de hielo perdido anualmente por la capa de hielo antártica aumentó al menos seis veces entre 1979 y 2017. La mayor parte de la pérdida de hielo se produce al derretir las plataformas de hielo desde abajo, debido a las incursiones de agua oceánica relativamente cálida, especialmente en el oeste Antártida y, en menor medida, a lo largo de la península y en la Antártida oriental.

Con una extensión de 14 millones de km2 (aproximadamente el doble del tamaño de Australia), la Antártida es fría, ventosa y seca. La temperatura media anual varía de aproximadamente −10 ° C en la costa antártica a −60 ° C en las partes más altas del interior. Su inmensa capa de hielo tiene un espesor de hasta 4.8 km y contiene el 90% del agua dulce del mundo, suficiente para elevar el nivel del mar en unos 60 metros si todo se derritiera.



Referencias
  1. It Was 65 Degrees In Antarctica This Week
  2. La Antártida registra una temperatura récord 
  3. New record for Antarctic continent reported




jueves, 6 de febrero de 2020

¿Vemos todos la misma Luna?


Basado en artículo de la Foto Astronómica del Día (APOD) de la NASA del 5 de febrero de 2020.



imagenes superimpuestas del Eclipse Lunar Total del 21 de enero 2019
Perspectivas del Eclipse Lunar Total del 21 de enero, 2019
Crédito de la imágen: F. PichardoG. HoganP. HorálekF. HemmerichS. SchraeblerL. HašplR. Eder;
Procesamiento y derechos de autor Matipon TangmatithamText: Matipon Tangmatitham (NARIT)

¿Vemos todos la misma Luna?  Si, pero todos las vemos algo diferente.  Una diferencia es la posición aparente de la Luna con respecto a las estrellas de fondo - un efecto conocido como paralaje.  

Los humanos usamos el paralaje debido a la separación de nuestros ojos, para percibir profundidad en nuestra visión.  Para ver el paralaje lunar necesitamos ojos separados a mucha mayor distancia  -- cientos o miles de kilómetros de separación. 

Otra diferencia percibida al observar la Luna de diversos lugares sobre la Tierra es que observadores alrededor del planeta ven una fase de la luna ligeramente diferente al mismo tiempo – este efecto se llama libración.

La imagen mostrada más arriba es una imagen compuesta de varias observaciones a través del planeta, sometidas a APOD, del eclipse total de luna del 21 de enero del 2019.  Estas imágenes están proyectadas contra el mismo fondo para ilustrar ambos efectos antes mencionados.  La superposición precisa de estas imágenes fue posible a un impacto fortuito de meteorito sobre la Luna durante el eclipse, marcado en las imágenes como L1-21J – garantizando que todas estas imágenes fueron tomadas dentro de una fracción de segundo.