El plástico envenena y mata a la fauna de los océanos

Por Marga López Rivas y Sergio López Martínez (Universidad de Almería)
Residuos en una playa de la isla indonesia de Raja Ampat. Shutterstock / Ethan Daniels

El plástico afecta a la fauna de los océanos y, finalmente, llega al ser humano a través de la red trófica marina. Su mayor impacto se produce a través de enredos con artes de pesca, como las redes fantasma que constituyen una trampa mortal. También por desechos que se enredan en los miembros de los animales y, en muchos casos, los amputan o les impiden respirar en superficie y finalmente mueren.

Aquellos macro y microplásticos translúcidos y pequeños debido a la fragmentación son confundidos por alimento por muchos grupos de especies, como las tortugas marinas. Al ingerirlos, bloquean el tubo digestivo, y los animales acaban muriendo por inanición.

Cada residuo abandonado, cada gramo que no se recicla o filtra adecuadamente en las depuradoras llega al mar, donde se acumulan entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas métricas.

Efectos en tortugas marinas, cetáceos y peces

Hemos realizó un análisis, publicado en Global Change Biology y basado en 112 investigaciones, sobre los efectos de esta contaminación en tortugas marinas, cetáceos y peces. Se concluyó que la presencia generalizada de plástico en la fauna marina constituye un gran problema mundial que precisa acciones urgentes. Hay soluciones, pero tiene que haber voluntad política y no la ha habido hasta ahora.

El estudio revela que la mayor ingestión de plásticos por fauna marina a nivel mundial se centra en el Mediterráneo y el océano Pacífico y varía en función de las especies y las diferencias de color y tipo de polímeros prevalentes.

  • En las tortugas marinas: los más frecuentes son los plásticos blancos (66,60 %), las fibras (54,54 %) y polímeros de baja densidad o LDPE (39,09 %).

  • En cetáceos: los blancos (38,31 %), fibras (79,95 %) y poliamidas (49,60 %).

  • En peces: los transparentes (45,97 %), fibras (66,71 %) y polímeros de poliéster (36,20 %).

En general, los microplásticos de fibra clara son probablemente los tipos más predominantes ingeridos por la megafauna marina en todo el mundo.

¿De dónde vienen los plásticos?

Plásticos hallados en el agua del mar. Foto de la autora, Marga L. Rivas

La prevalencia de los residuos de fibra se debe principalmente a los restos procedentes del lavado de ropa. Los distintos polímeros proceden de la degradación de los plásticos más habituales. El resto, principalmente proviene del arrastre hasta el mar en escorrentía superficial de los desechos plásticos.

La principal fuente de contaminación es terrestre, de ramblas llenas de basura afectadas por eventos climáticos, o de emisarios.

Los organismos marinos confunden los plásticos con su comida habitual, como especies gelatinosas, los ingieren al mismo tiempo que se alimentan o bien ya están presentes en las presas.

Un problema global

Debemos abordar la problemática desde el principio de precaución. Este establece que cuando una actividad representa una amenaza o un daño para la salud humana o el medio ambiente, hay que tomar medidas de precaución incluso cuando la relación causa-efecto no haya podido demostrarse científicamente de forma concluyente.

Los productos químicos sintéticos como el plástico están ampliamente distribuidos en el medio ambiente y pueden interferir en el sistema endocrino. Sin embargo, la incertidumbre que todavía rodea algunos aspectos relacionados con la exposición a ellos no significa que dichos productos no puedan suponer un riesgo para la salud humana.

Aunque hayamos detectado que en el océano Pacífico se encuentran las concentraciones más altas en los ejemplares marinos, la problemática es global. La circulación oceánica extiende la presencia de grandes acumulaciones de basura a zonas remotas del planeta.

Un estudio publicado recientemente en la revista Nature destaca que la masa total de desechos humanos ya supera toda la biomasa que alberga nuestro planeta. Por lo tanto, conocer más sobre los orígenes de esta problemática y llevar a cabo medidas de gestión de residuos plásticos eficientes debe ser una prioridad. Si no se aborda de forma urgente, los océanos y mares serán una sopa de plásticos que afectará de forma negativa a las zonas costeras y, en definitiva, a toda la humanidad.

Los impactos de la contaminación marina por basura, principalmente residuos plásticos, piden estrategias urgentes y una visión global. Las medidas preventivas para minimizar la liberación de estos contaminantes a los océanos y mares son indispensables para la conservación de los ecosistemas mundiales marinos. Hay que cambiar los sistemas de reciclaje, porque no funcionan bien.

En nuestros próximos trabajos vamos a estudiar los efectos concretos de los microplásticos en especies de interés pesquero y otros vertebrados marinos.The Conversation


Marga López Rivas, Investigadora, y Sergio López Martínez, Investigador en Biodiversidad y Ecología, Universidad de Almería

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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